Al interior del Consejo Coordinador Empresarial no fue sorpresa la salida de Canacintra Juárez. Su presidenta Isela Molina ya había pataleando y amenazado con la ruptura tras no lograr reelegirse como coordinadora de ese organismo.
Isela también se quejaba de que sus proyectos presentados no se le tomaban en cuenta y tenía que buscarle por otro lado. Aunque argumente misoginia y discriminación por ser mujer, le ganó el ego, consideran en el gremio empresarial.
Tras notificar la salida de Canacintra al CCE en en el Courtyard Marriot Misiones, Molina repitió una y otra vez y hasta en comunicado de prensa. “No nos sentimos representados”.
Ese mismo argumento lo esgrimen ya socios de la Canacintra y lo hicieron llegar a esta columna. Están dispuestos a pedir la cabeza de Isela Molina por el debilitamiento de la Cámara en la que se reeligió recientemente y realizó una purga y cortadera de cabezas. Buscan un nuevo cauce institucional al organismo donde dicen que sienten que Isela no los representa.

