Que no pagaron la cuota ni hubo moche y que no son de La Empresa ni de la la Línea las pipas aseguradas con Diesel tras cruzar por el puente internacional Zaragoza a Ciudad Juárez es la versión que corre en las filas policiacas tras la intervención del fin de semana de los muchachitos de César Omar Muñoz y su mano derecha, César Reyes.
La duda sobre la intervención legítima surge porque es común el contrabando de combustible, armas, municiones y dinero, que la Aduana en manos de militares, deja pasar por los cruces internacionales de Juárez, y no es hasta ahora que la Policía Municipal da una. Hay que dársela por buena, no hay que ser mal pensados.
Más aún, hay que darle el beneficio de la duda al jefe Muñoz porque son muchos los golpes a las drogas sintéticas, aunque de los bares y restaurantes de la ciudad no pueda erradicar la plaga de vendedores de drogas en los baños que trabajan con conocimiento de los propietarios de los negocios, sean de quien sean.
En el caso de los combustibles, fueron dos tractocamiones pipas los asegurados con miles de litros de combustible. Fueron interceptados en el parque industrial Río Bravo, allá por la Jilotepec tras conducir en forma riesgosa dice el parte para justificar la revisión. Hubo dos choferes detenidos. Antes en ese mismo cruce se estuvieron asegurando cantidades grandes de dólares, esos si, por parte de la Guardia Nacional y la Aduana.
Todo es entregado a la Fiscalía Federal de la República, que prácticamente está desaparecida y solo funciona como barandilla para recibir detenidos. Ahí ni abogado necesitan los responsables. Los federales poco o nada harán para investigar quien trajo el combustible de contrabando.
