El director de Regulación Comercial, Óscar Guévara, sigue envuelto en la polémica por los señalamientos de corrupción que cada día surgen en su contra y sigue llenando de drenaje esa dependencia que dirigió en aguas más tranquilas el extinto Arturo Urquidi y salpica de lodo otras como Catastro y la misma Tesorería Municipal, que fueron evidenciadas por alterar registros catastrales.
Ahora fue una familia del fraccionamiento Riberas del Bravo que hizo pública una denuncia por amenazas de muerte e intento de despojo de un predio por parte del funcionario municipal y de una líder de vendedores ambulantes, a quien identifican como María Hurtado, quienes intentan quedarse con la propiedad ubicada ahí por la calle Rivera de Lerma y Ribera de La Salle.
En una carta hecha pública por la afectada, Guadalupe Montiel, solicita el apoyo de la gobernadora Maru Campos y del alcalde Cruz Pérez Cuéllar para que se respete el estado de derecho, puesto que ya ella ganó un amparo a la Dirección de Catastro que misteriosamente había puesto como propiedad municipal, lo que es una propiedad particular y, claro, la Dirección de Regulación Comercial aprovechó para meter un mercado que ahora tiene que quitarse.
“Solicito su apoyo para evitar ser una víctima más en esta ciudad, donde no parece existir la ley ni la protección de las mujeres como yo, que no tenemos poder para defendernos ante este tipo de personas que usan el poder para robar, extorsionar y amenazar de muerte a la gente de esta ciudad.
Las agresiones de estos seudolíderes, apoyados por funcionarios municipales, se han venido dando de manera continua e ininterrumpida, por medio del acoso con policías municipales que llegan hasta el predio de mi propiedad”, dice la denuncia.
La quejosa presentó la denuncia 37-0224-0014637 en Fiscalía por el delito de despojo contra la líder María Hurgado y promovió el juicio de amparo contra eNo. 978-224-VI-A contra Catastro. A ver qué dice el alcalde, que en días pasados se dedicó a defender la corrupción que tiene Guevara y que ahora salpica a Catastro y la jefa de esa dependencia, la tesorera municipal Dayira Fernández. ¿A cuántas propiedades más les habrán alterado los registros en Catastro? Ahí va diciendo por dónde corre el drenaje y, como dice el periodista Raúl Ruiz, ¡Así no, Cruz! o, como dirían por ahí: ¡Así las cosas, Armando! Ya te superaron.



