El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ya dio el primer paso a favor del nepotismo en el estado de San Luis Potosí. Rompió con Morena para lanzar como candidata a la gubernatura a la senadora Ruth González Silva, esposa del mandatario actual Ricardo Gallardo.
A esa ruptura se espera sobrevengan más, incluyendo el estado de Chihuahua, donde el Verde postularía al alcalde Cruz Pérez Cuéllar, quien se encuentra abajo en todas las encuestas, pero tiene recursos suficientes para hacer crecer la marca de los supuestos ecologistas. De hecho, a todo el chapulín que se le recluta, se le envía a formar parte del Verde dirigido por Alex Pérez, quien ni idea tiene de lo que es la política y lo más que ha hecho es plantar arbolitos que nadie duda provengan del mismo municipio.
Sin embargo, el Verde de Chihuahua, que regentea el diputado Tavo Borunda, un exfósil de la época del viejo PRI, seguiría el ejemplo de los Gallardo potosinos, solo que en el estado dependerá de la decisión que tome Morena de postular o no al presidente municipal caracterizado de ratón y cerdo este fin de semana por artistas urbanos de los que promueve el mismo Ipacult.
La posibilidad de que el Verde sea un plan B para Pérez Cuéllar está abierta. El mismo partido ya sentó precedente en San Luis Potosí y en Chihuahua ha crecido bajo la sombra del crucismo, que lo ha convertido en su alternativa principal en caso de requerirse. Y es lo más probable; todas las encuestas ubican al alcalde debajo de la senadora Andrea Chávez.
Para los analistas políticos, haciendo a un lado a los Lord Moléculas, la candidatura a la gubernatura por Morena no se la darían las encuestas, sino el dedazo. El mural de los artistas urbanos exhibió no solo el desgaste, sino la inconformidad que hay en la ciudad y el estado en su contra. Pero si aun así quiere ser candidato en el Verde, no hay ningún obstáculo; Tavo Borunda tiene la marca Crucista en la frente y no podría ninguna objeción para que su franquicia sea el Plan B.
