Pudo haber sido una cena de negros, pero se quedaron con las ganas y la del domingo se convirtió en una reunión de plañideras contratadas por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar para que lloren sobre su cadáver político. Lleva meses y semanas tragando el polvo del andar de la senadora Andrea Chávez, del alcalde Marco Bonilla, del cantante Tony Mélendez y hasta de Julián LeBarón que le han comido el mandado en el escenario político.
Por eso ya no busca quien se la hizo, sino quien se la pague y Brighite Granados de la Rosa le gustó para piñata. Sin embargo, la líder estatal de Morena no mordió el anzuelo, dejo plantado en el Comité Ejecutivo Estatal a los duartistas de todos colores que se enquistaron en el partido guinda. Ellos solitos hicieron su cumbre en la que algunos de los mencionados en la Operación Justicia para Chihuahua, llamese Mayra Chavez o Cruz Pérez Cuéllar lideraron el encuentro junto con Hugo González, un militante seguidor de AMLO que hace años dejo de lado los principios de Morena para apoyar al alcalde de ultraderecha de Ciudad Juárez y se hace de la vista gorda ante el pantano de la corrupción que afecta a todos los juarenses.
Claro, hay que decir que de los 60 consejeros que participaron, no todos son crucistas ni todos estuvieron en la reunión. Hay algunos más decentes que si condenan el uso descarado de recursos públicos en la campaña del edil juarense.
En la cumbre duartista se tomó el acuerdo para según ellos poner candados a el Comité Ejecutivo Estatal como a la presidencia del Consejo para que se abstengan de involucrarse con quienes busquen alguna coordinación territorial rumbo al proceso interno del partido. Eso mientros que González lleva tatuado como Lupillo Rivera lleba la de Belinda, la cara de Cruz Pérez Cuéllar en el lado derecho de su pecho.
González precisó que esta medida no es nueva, sino que armoniza las reglas ya establecidas por el Consejo Nacional de Morena, con el objetivo de garantizar condiciones equitativas en los procesos internos. Reglas que un día antes se violentaron en Ciudad Juárez con el magaacarreo al mítin que Cruz realizó en la Equis de Teto, en la que por cierto, lo plantaron Ariadna Montiel y Ricardo Monreal. Solo fueron testaferros de medio pelo. Si mucho los diputados locales y el diputado federal Carlos Castillo, cuestionado por vender candidaturas y que nada tiene que hacer en Chihuahua.
A la salida de la reunión de Comité, la exlíder príista Mayra Chávez, el mismo alcalde y el neocrucista Hugo González, descargaron su frustación y violencia de género contra Brighite Granados cuando se dieron cuenta que sus acuerdos, no están por encima de los del Comité Ejecutivo Nacional de Morena en el tema de las candidaturas a las gubernaturas de los estados que tendrán elecciones en el 2027.


