Pese a haber movido todas las piezas en la dirigencia nacional de Morena, donde impuso a Ariadna Montiel como dirigente y desde donde se lanzó una campaña política en contra de la gobernadora Maru Campos, la presidenta Claudia Sheinbaum se lavó las manos en la conferencia del pueblo esta mañana.
“No es un asunto de la presidenta, no es un tema político, es un tema judicial, no hay que confundir, no es que la presidenta ordene: haz esto con la gobernadora, haz esto con la exgobernadora, eso era en los gobiernos de antes”, dijo a pregunta de los paleros que usurpan la profesión del periodismo, de esos que abundan ya en estos días en la 4T, hasta en gobiernos corruptos como el de Cruz Pérez Cuéllar.
Dice Sheinbaum que “si la Fiscalía tiene pruebas, que proceda y el Poder Judicial también; pero les corresponde a ellos, no es una decisión de la presidenta”.
Lo dice cuando no ha podido imponer la narrativa de protección al exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado de narcotráfico, y en los momentos en que Morena organiza movilizaciones pagadas para protestar en Chihuahua y exigir juicio político a la gobernadora por atreverse a desmantelar un narcolaboratorio con 52 toneladas de precursores químicos y 2 de metanfetamina, ligado al cártel de Sinaloa del que Estados Unidos dice que forma parte Rocha Moya y una decena más de sus colaboradores políticos y policiacos.
Lo dice mientras desde el gobierno municipal de Juárez ya se señala que se usan recursos públicos para la movilización y desde Desarrollo Social se ofrecen hasta 3 comidas y un bono para quien vaya a Chihuahua partiendo desde el Kilómetro 20, frente al Oxxo. De igual forma, desde la Delegación de Bienestar se mueven las piezas para acarrear gente que no sabe ni a qué va.
El verdadero trasfondo, es la lucha por la gubernatura en el 2027 y la protección a los señalados por “narcoterroristas” que México se niega a entregar a Estados Unidos. De eso ya circulan convocartorias alteradas con la imagen de Rocha Moya.
Morena habla de soberanía y desde la Ciudad de México mueve piezas pisando la autonomía y soberanía de Chihuahua, donde alguna vez el “alcalde de la corrupción” que emanó de sus filas afirmó que los chihuahuenses deciden en Chihuahua, pero ahora se traga sus palabras frente a la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, que busca a toda costa la gubernatura de Chihuahua, incluso protegiendo a señalados de narcoterroristas.
