El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar tiene más de José López Portillo que de Andrés Manuel López Obrador o cualquier morenista de a pie que está en el Movimiento desde el llamado gobierno legítimo Como Jolopo está orgulloso de su nepotismo y la madriguera familiar que construyó junto con su esposa Rubi en el DIF municipal.
Ahí, los tres casos detectados (hay más) y denunciados por el Partido Acción Nacional (PAN) en órganos anticorrupción y la Contraloría municipal, siguen como si nada cobrando en la nómina del organismo que lleva en sus siglas la palabra familia y que quizás por eso anden confundidos hincándole el diente a los recursos públicos con toda la prole.
Empleados del mismo DIF municipal inconformes señalan a este escribidor que de las oficinas de esa dependencia no ha salido Erika Yanet Prado Núñez, quien tenía o tiene el nombramiento de directora administrativa del DIF municipal De eso solo Rubi, quien en medio del drama anunció la salida de su cuñada el año pasado, sabe si ha prolongado su permanencia en la nómina para seguir alimentando a su familia o ya tiene relevo. Sus colaboradores aseguran que sigue.
También permanece hincándole el diente a la nómina Ana Paula Martínez Enríquez, hija de Perla Cristal Enríquez Parada, hermana de Rubi, quien por ser la titular de Comunicación Social sigue en los reflectores, claro, sin que ningún medio con contrato público la vea siquiera. El caso de la sobrina fue el último denunciado; antes se habían formalizado quejas por la contratación de Ignacio Carmona, que obviamente también disfruta de los recursos públicos desde la Ciudad de México, donde representa al crucismo Claro, no necesariamente en nómina, pero de que hay, hay y se tiene que reportar con Yolanda.
Como decía Jolopo, es “el orgullo de mi nepotismo» y lo decía cuando era presidente de México para referirse a la designación de su hijo, José Ramón López Portillo, como subsecretario de Programación y Presupuesto. Contexto. La frase se convirtió en un símbolo del cinismo y la impunidad política en México y dejó una escuela que también sigue Cruz Pérez Cuéllar, quien además ha creado una especie de sincretismo político propio, mezclado de todos los colores y guiado por un gurú haitiano que reside en El Paso, Texas. ¡Así las cosas!
(Foto para ilustrar tomada de redes sociales)
