Estados Unidos impuso sanciones a más de una docena de personas, un restaurante mexicano y una empresa de seguridad vinculados al Cártel de Sinaloa y a sus actividades de tráfico de fentanilo.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro afecta a Jesús González Peñuelas, un fugitivo conocido como «Chuy» González, acusado de participar en el tráfico de narcóticos hacia Estados Unidos y de lavar fondos para el cártel. El Departamento de Estado ha ofrecido una recompensa de 5 millones de dólares por información que conduzca a su arresto desde 2024.
Fue sancionado también Armando de Jesús Ojeda Avilés, acusado de ayudar a lavar las ganancias del fentanilo y otras drogas en nombre del cártel.
La medida también afecta a «Gorditas Chiwas», un restaurante en Chihuahua propiedad del empresario sancionado Alfredo Orozco Romero.
Los sancionados quedan ahora impedidos de tener vínculos con el sistema bancario de Estados Unidos, trabajar con estadounidenses o tener activos en Estados Unidos. No está claro qué tan integradas están las personas y empresas sancionadas en el sistema financiero norteamericano.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló en un comunicado que el Tesoro “seguirá sancionando a los cárteles terroristas y a sus redes de tráfico de fentanilo para proteger a nuestras comunidades y mantener a Estados Unidos seguro”.
El fentanilo, un potente opioide, es hoy la droga más letal en Estados Unidos: Apenas 2 miligramos puede ser mortal.
