Quién lo iba a decir, los patos tirándole a las escopetas: La agrupación Anapromex, que dirige Fidel Villanueva, señalado por las autoridades federales de estar cometiendo probable fraude con la expedición de engomados para que los autos “chuecos” circulen, exhibió la polla que se ha convertido en una avestruz en la Coordinación General de Seguridad Vial, que dirige actualmente Jesús Manuel García y antes el profe Tapia, y de la que muchos afirman que sale también para las campañas del alcalde Cruz Pérez Cuéllar.
Según Villanueva, tiene documentados actos de corrupción de los agentes de vialidad en contra de afiliados a Anapromex cometidos particularmente por los agentes de las patrullas 1045 y 1078, que tienen los colmillos muy afilados y se especializaron en morder vehículos “chuecos”, incluyendo aquellos que no concluyeron los trámites del Repuve que Pérez Cuéllar prometió no molestar.
El líder Pafo de Anapromex dice que tiene un amparo ante el Juez Primero de Distrito; es el 53/2025, del 13 de enero del 2025, obsequiado por el juez Fermín Santiago Santiago, de Xalapa, Veracruz. Claro, el Gobierno de México dice que ese supuesto amparo es fraude para engañar incautos y es usado para hacer negocios en muchas ciudades del país.
La agrupación fue recibida por el alcalde en funciones Héctor Rafael Ortiz Orpinel en la Presidencia Municipal, a donde acudieron a reclamar por sus afiliados y a exigir que cesen los actos de molestia por parte de agentes de Seguridad Vial y del que solo obtuvieron la respuesta de que se investigaría, más que cesarían las mordidas.
Sería ingenuo pensar en que terminará la corrupción en Vialidad porque Anapromex, la reina del fraude, lo pide. De ahí viven y se dan sus lujos muchos elementos, incluyendo sus mandos que han destacado por sus fiestas con bandas y narcocorridos.
No es un tema nuevo; en la noche, la mayor parte de los agentes viales traen sus dientes de vampiro para extorsionar a guiadores ebrios y, de día, las vialidades principales son las preferidas para morder no solo a los propietarios de chuecos. También hay tarifas; las mordidas no bajan de 200 pesos y en la noche van de 5 mil a 11 mil, según el sapo.
La polla que ya es avestruz fue denunciada desde hace tiempo por la agrupación Plan Estratégico, que afirmaba que estimó en sus investigaciones que durante el gobierno del alcalde Pérez Cuéllar, logró una recaudación estimada en 477 millones de pesos por año. Así que Villanueva solo está pintándole una raya más al tigre de Cruz Pérez Cuéllar, que ya parece cebra. ¿De dónde cree que hay para las campañas? No solo de la empresa y los recursos públicos se vive.
