La transa que se aventó el alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar, hoy candidato del Verde a la gubernatura del Estado y aspirante a ser coordinador estatal de la 4T por Morena, complicó el programa de Viviendas del Bienestar de la presidenta Claudia Sheinbaum en Ciudad Juárez.
El terreno que le compró Pérez Cuéllar a Pedro Zaragoza Fuentes —uno de sus patrones de facto desde que era senador— no tiene agua ni drenaje y se requieren más de 2 mil millones de pesos para dotarlo de infraestructura hidráulica, una inversión que es la quinta parte del presupuesto de la ciudad.
El director de la Junta Central de Agua y Saneamiento, Mario Mata Casco, quien durante su carrera política se ha distinguido por una defensa férrea del agua de los chihuahuenses, fue claro al señalar durante su visita a la frontera, que no hay concesiones de agua, lo que podría prolongar meses e incluso obligar a posponer indefinidamente el proyecto hasta que se resuelva el tema de la inversión y se determine quién la va a poner.
Mata también apuntó su dedo al gobierno crucista que seleccionó el terreno sin tener las condiciones necesarias para construir. Cruz Pérez Cuéllar no garantizó previamente la factibilidad de los servicios.
No hay colectores, no hay drenaje, no hay agua. ¿Pues quién la va a poner?”, preguntó.
Mientras tanto, el municipio sigue pagando 81.6 millones de pesos que Pérez Cuéllar dice que no fueron deuda. Quizás transa sí, pero deuda no.
El predio de 54 mil 409 metros cuadrados le fue comprado a la inmobiliaria Pejorza de Pedro Zaragoza por el Cabildo juarense en el 2025, a quien el Municipio entregó un anticipo de 26 millones 600 mil pesos y paga 20 cuotas mensuales de 2 millones 750 mil pesos, sin intereses.
A Cruz no le interesaron las políticas contra la dispersión de Ciudad Juárez, puesto que ya previamente le había autorizado a los ricos del pueblo construir fraccionamientos en el ejido Ojo de la Casa en el desierto de Samalayuca, sin considerar que la zona ya le había dado a la frontera hace una década la etiqueta de la peor urbanizada de México.
Pero la transa es la transa, y se necesitan billetes para las campañas, pero está quedando mal con Claudia Sheinbaum. Claro, seguramente culpará al Estado de que no le dejan hacer las casas y se tirará al suelo a llorar o saldrá corriendo como cuando huyó del rodeo.
