Las encuestas de Morena para elegir a coordinadores de la Defensa de la 4T se tendrán que abrir en algún momento, dijo esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia del Pueblo, en la que también aseguró que no está metiendo la mano en el proceso interno y alabó el trabajo de Citalli Hernández y Ariadna Montiel en la comisión nacional de elecciones.
La transparencia ofrecida por Claudia es regla para Morena, aunque no garantía, como ocurrió con el tema del nepotismo que terminó imponiendo el monrealismo en Zacatecas, donde Verónica Díaz, madre de dos sobrinos de Ricardo Monreal y excuñada, será la candidata, lo que rompió en esa entidad la alianza con el PT, que irá por su cuenta.
El destape de encuestas también puede ser sentencia en Chihuahua para el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, que en la elección del 2024 aparece abajo de Andrea Chávez por más de 80 mil votos y quien desde ese momento ha estado abajo en las mediciones de la mayoría de las casas encuestadoras mes con mes, hasta la fecha. Por eso suspira por el dedazo.
Y en la Ciudad de México se insiste en el dedazo que Sheinbaum niega por la imposición de la misma Citlalli Hernández para ser candidata a la delegación Cuauhtémoc en la Ciudad de México gobernada actualmente por el PAN. Es su premio, quizás, por las negociaciones que se imponen sobre las encuestas; pronto se sabrá si en verdad hacen públicos los resultados.
Por lo pronto, ella niega haber decidido ir por esa candidatura, aunque los demás aspirantes, entre ellos Arturo Ávila, dieron a conocer que hubo acuerdo para declinar en favor de la actual presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena.
Las encuestas supuestamente deberían determinar quién es el perfil más competitivo para competir por cada uno de los cargos de elección que se disputarán en el 2027. Pero en algunos casos, se apostará por la marca aunque el candidato esté más quemado que Carlos Salinas de Gortari en su tiempo y amenace con ponerse una camisa verde.


