La asociación civil Más por Juárez ha irrumpido de manera visible en la escena política de Chihuahua al vincular su estructura operativa con los procesos internos de Morena. Diversas fuentes señalan cómo la organización, encabezada por el empresario Juan Carlos Saldívar, ha funcionado como un brazo de apoyo social y movilización para fortalecer las aspiraciones del alcalde Cruz Pérez Cuéllar. El mismo empresario mafioso lo ha hecho público en más de una ocasión, llevo carretadas de millones a la campaña crucista y ni se inmutó por las reglas y leyes.
Su activa participación comunitaria sirvió inicialmente como plataforma durante la contienda por la coordinación de los comités de la transformación y la candidatura a la gubernatura del Estado y ahora se perfila como una estructura de respaldo de cara al proceso rumbo al 2027, no ha parado su actividad político electoral.
Bajo este esquema de activismo social, la agrupación reporta haber entregado más de 150 millones de pesos en donativos, compuestos principalmente por mobiliario educativo y de oficina, pizarrones y material didáctico que presuntamente provienen de instituciones de Estados Unidos. La magnitud de estos apoyos distribuidos masivamente en decenas de municipios de la entidad ha colocado a la asociación bajo el reflector público, debido a la capacidad financiera y logística requerida para movilizar tales volúmenes de carga en el territorio fronterizo.
No explican los orígenes y si hay recurso público metido en la adquisición de los bienes que regalan. Obviamente las iglesias de Estados Unidos a las que Chito Saldivar alude en algún momento, no apoyan ni a los demócratas, menos a quien saben reconoció en algún momento a Naasón Joaquin García y lleva la marca yoruba en sus manos. Claro, a los pastores de Juárez y a algunos de la iglesia católica no les interesa mientras siga chorreando donativos.
Hay que decir que pese a los millones, Pérez Cuéllar siempre estuvo abajo en las encuestas y solamente, hay que decirlo nuevamente, solamente por obra y magia de las presuntas mediciones de Morena que nadie conoce y la mano de Ariadna Montiel, le dieron la candidatura a la gubernatura.
Y mientras las autoridades electorales incluyendo las estatales se encuentran en crisis y no han tocado fondo por los escandalos de la mafia de Taddei que cada día se destapan, Más por Juárez mantiene presencia territorial mediante el reparto del equipamiento gestionado, sus actividades se entrelazan de forma sistemática con las giras políticas y la proyección pública de Cruz Pérez Cuéllar en su ruta por la sucesión estatal. Las actividades incluyen a la familia Enríquez, reina del nepotismo en la frontera que amenazan con expandir a la capital.



