El paisaje urbano del estado de Chihuahua se ha visto inundado nuevamente y contaminado por el rostro de Cruz Pérez Cuéllar, arropado bajo la ya gastada fórmula de la «promoción de una entrevista periodística». Sin embargo, esta vez la estrategia raya en el absurdo de la simulación.
«CRUZ PEREZ CUÉLLAR, CON TODO CHIHUAHUA, VAMOS POR LA TRANSFORMACIÓN» dice los contaminantes anuncios que llevan en la parte inferir en letras pequeñas la leyenda: «Entrevista exclusiva CDM»
Los enormes anuncios panorámicos remiten a un supuesto medio de comunicación, una marca que en el ecosistema digital actual resulta un fantasma absoluto. Al indagar en su portal web CDM Noticias del que lleva sus logos, la realidad es contundente: no existe una sola nota del alcalde con licencia, entrevista o rastro editorial que justifique la millonaria inversión publicitaria con espectaculares, desnudando de inmediato el verdadero propósito, que es la ya adelantada campaña por la gubernatura del Estado. Es más, no lleva ni los boletines que saturan los portales digitales de Ciudad Juárez dedicados supuestamente al periodismo, pero si llevan la huella de Morena que se ha destacado también por el despilfarro electoral.
Esta burda maniobra no es más que una flagrante burla a las leyes electorales y a quienes deben vigilar su cumplimiento, como el INE y el Instituto Estatal Electoral, que, por cierto, están pintados desde hace tiempo y no sancionan ni el vuelo de una mosca.
Al utilizar un medio de comunicación «fachada» o inexistente como escudo, el alcalde de Ciudad Juárez intenta construir un vacío legal para justificar su omnipresencia en la capital y otros puntos estratégicos del estado. Es la política del engaño sutil: pretender que se informa al ciudadano cuando, en realidad, se le está bombardeando con propaganda política anticipada con miras a la gubernatura.
Y nuevamente la pregunta que los organismos electorales deben realizarse y el mismo equipo de seguridad de Harfuch: ¿Quién paga realmente los miles de pesos que cuesta cada una de estas estructuras fijas? Este gasto se suma a los más de 150 millones de pesos que Chito Saldivar presume sin tapujos haber gastado en la precampaña del alcalde, en la que, por cierto, también se usaron agrupaciones patito creadas al vapor como Más por Juárez. Es obvio que un chofer de plataforma no podría pagar esa cantidad y mucho menos un alcalde con un sueldo anual de 1.5 millones de pesos.
Al final, la estrategia del alcalde juarense subestima la inteligencia de los chihuahuenses y desafía de manera abierta el discurso de austeridad y honestidad de la llamada transformación. Obviamente exhibe la corrupción en los órgano electorales que por algo voltean a otro lado ante la violación a la Ley. Colocar espectaculares amparados en una entrevista inexistente no es una genialidad táctica; es un tropezón ético que evidencia la desesperación por figurar a cualquier costo.

