Advertencia: si usted es baby boomer o de aquellos militantes de torta y refresco que seguían ciegamente al viejo PRI y sueñan con la mapachería de antaño y el regreso del carro completo, absténgase de leer esta columna. De eso ya nada queda; si practica el arte del embute como don Rosario, el de la televisión, al que ni el fiscal anticorrupción se le escapa, o como El Zorro que negoció, cedió y las dio en las cruzadas —como dijo Mario Vazquez—, mejor ni entren a leer porque van a necesitar pomada de la que recomendaba AMLO para los ardidos. Mejor sigan disfrutando de los chayotes cruzados emanados del morenismo juarense de derecha.
Pero vamos al grano: si alguien pensaba que el PRI no podía hundirse más, tendría que ver la conferencia de ayer del dirigente estatal. Alex Domínguez lució perdido y ansioso por candidatos externos, así sea Cruz Pérez Cuéllar, a quien no descartó del todo.
El tema ocasionó molestias en lo poco que queda del PRI, e incluso incredulidad, por la postura adoptada por su presidente estatal, Alejandro Domínguez, en rueda de prensa en la vieja casona que lleva el nombre de César Duarte, quien, a pregunta errónea de un periodista que dijo Morena en vez del PAN al preguntar sobre la posibilidad de que el Revolucionario Institucional apoye a otro partido, el dirigente tricolor se prendió y le dio una repasada a los perfiles de Andrea Chávez, Cruz Pérez Cuéllar y Tony Meléndez y hasta el final enfatizó que no hay posibilidades de que el PRI vaya con Morena como partido.
En el resbalón arremetió en contra de la senadora Andrea Chavez, a quien le señaló falta de capacidad, talento y que no conoce el estado. Señaló que él y el PRI no apostarían por ella, ya que Chihuahua no necesita habladurías ni una buena foto en redes sociales. Eso dijo de la remota, muy remota posibilidad de que se sume al PRI la legisladora llamada relevo generacional que, por cierto, sí recorre el estado y mantiene en jaque a los panistas y crucistas que por momentos parecen ser lo mismo, ya que estos últimos han decidido voltear la cabeza a un lado ante los señalamientos de corrupción que cada día siguen saliendo en Juárez. No faltó alguno que cuchicheara que sería de Chávez si tuviera más talento como el que le desea Domínguez para que el PRI la postule.
El líder tricolor de igual modo descartó la posibilidad de que el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, sea candidato del PRI si Morena no lo postule, aunque no lo descartó del todo. Sin embargo, sí dijo que es algo que está en el terreno de la especulación, y muchos dicen que si el alcalde no es beneficiado con la candidatura, se rebele y opte por el Partido Verde. Por algo lo tiene ya tomado y contaminado de nepotismo con la venia de Tavo Borunda, el sobrino del desaparecido Ciclón de Chihuahua.
“Eso ya es especular de más, pero primero habría que ver qué hace él (Cruz) si no es el candidato y luego, si no es el candidato, yo no sé si la Auditoría Superior de la Federación o la Fiscalía Anticorrupción, si los mecanismos del poder público, hagan magia para que no se vaya (de Morena). Todo puede pasar. Eso es pleito de ellos. Nosotros tenemos que enfocarnos en lo nuestro y lo nuestro es tener perfiles propios porque los tenemos, no tenemos por qué andar importando gente de otro lado”, declaró Domínguez, dejando todavía abierta la posibilidad, siempre y cuando Pérez Cuéllar renuncie a Morena y ese partido le perdone su traición, como lo hizo antes Movimiento Ciudadano, a diferencia del PAN, que lo expulsó de las filas azules.
Domínguez también volteó a ver a Tony Meléndez, de quien dijo que es un excelente cuadro, con visión y talento, que ha ganado dos veces su diputación federal, pero que habría que preguntarle si desea buscar la gubernatura. Nadie duda que tiene talento, sobre todo para cantar, pero será que podrá quitarse la sombra y el estigma de su padrino César Duarte. Definitivamente, el PRI sigue sin rumbo en el estado de Chihuahua. Sigue sin topar fondo y lo evidencía cuando voltea a ver alianzas y coaliciones para sobrevivir y más aún, cuando deja la puerta entreabierta a un candidato que, por cierto, también es ahijado del exgobernador Duarte alimentado con nómina secreta.
