La región de Nuevo Casas Grandes es un tema inconcluso en el tema de seguridad. Hay avances que se dieron con el desmantelamiento en mayo del 2023 de la Policía Municipal y Vialidad, que se encontraban al servicio del crimen organizado vinculado a la narcofosa más grande del país, localizada con 100 cadáveres en la zona turística del vecino Casas Grandes, y a la masacre de Bavispe.
Las desapariciones siguen junto con las gestiones para que les regrese la Policía Municipal que realizan las hermanas Escarcega, que gobiernan Nuevo Casas Grandes bajo las siglas del PT y bajo la sombra de La Maña, que comandan Los Gueritos y un tal Guacho, líderes del nuevo cártel de Juárez, cuyos hombres operaban en los cuarteles policiacos y de vialidad. Por cierto, la gestión de Edith Escarcega incluyó al alcalde Cruz Pérez Cuéllar para que intercediera ante Claudia Sheinbaum para solicitarle ayuda para que la narcopolicía del noroeste regrese. Ya tiene a los mismos agentes inhabilitados por no pasar pruebas de confianza listos para volver a portar armas oficiales, porque en la práctica han mantenido el patrullaje ilegal, con otros fines muy cuestionables.
En la más reciente “desaparición”, fueron 5 personas: Iván Alberto Bejarano Cruz, de 39 años de edad; Jaime Cruz Gurrola, de 44 años de edad; Heidy García Baldovinos, de 34 años de edad; Filiberto Sánchez Vizcaíno, de 46 años de edad; y Silvia Palmira Ramírez López, de 41 años. Los primeros 4 con reporte de desaparición del 4 de marzo en Nuevo Casas Grandes y esta última del 23 de febrero en el municipio de Janos. De ellas, solo una mujer fue localizada ilesa; los demás siguen en cautiverio a manos de grupos delictivos, según la versión emanada de la misma Fiscalía de Distrito Noroeste, cuyo fiscal, Alejandro Vargas, fue renunciado esta semana en medio de acusaciones por extorsión a una familia nogalera del Valle de Buenaventura.
En la región, falta acción de la Fiscalía Federal que dirige Ernestina Godoy. Falta una revisión a la exalcaldesa y alcaldesa del PT que impuso la diputada Lilia Aguilar a la coalición que tienen con Morena. Es evidente que se vive una paz narca donde las desapariciones siguen para no levantar polvaredas y donde una fosa con 100 cadáveres le sigue pareciendo poca cosa al gobierno federal.





