“Nosotros seguimos luchando contra los privilegios”, dijo esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia del Pueblo al abordar el Plan B de la reforma electoral que irá dirigido a quitarle las dietas gordas que ganan en muchas ciudades regidores y diputados, incluyendo los de Ciudad Juárez, para quien las propuestas caen como anillo al dedo, porque representan lo que no se debe hacer y la corrupción que sigue privando en el segundo piso de la 4T.
En el caso de los Congresos de los Estados, Sheinbaum ya había presentado la semana pasada una lista de los millones que cuestan los diputados en cada uno de los estados donde hay legislaturas que tienen el mismo número de currules y el costo es abismal de una a otra. En el caso de Chihuahua, señaló un costo de 3.7 millones de pesos por diputado local, de los que se desconoce cuánto va para la bolsa del diputado y cuánto para equipos de colaboradores y gasto corriente.
En el caso de los regidores del Ayuntamiento de Morena de Ciudad Juárez, que juegan a la derecha y no tienen políticas marca 4T, ya que privilegian a los sectores empresariales a los que hasta las calles les regalan, los 20 regidores tienen un salario mensual bruto de 152 mil 731 pesos y neto de 168 mil 673 (sic), compuesto por su sueldo, dieta, bonos de apoyo de vehículo y de productividad, según lo difundido por un periódico que, tras ser regañado por el funcionario al que los reporteros de la fuente municipal lo llaman Quasimodo igual que al personaje de la torre de Notre Dame, reculó y se autodesmintió para afirmar que los ediles ganan 85 mil pesos.
Por las mismas anda el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, que declara 97 mil pesos en transparencia, pero no incluye los arrimadijos ni el camionetón blindado que usa, ni la docena de escoltas que por turno lo cuidan a él y su familia. En la Sindicatura sin nada de trabajo, cuesta más de 20 millones de pesos al año y está demás sobre lo inútil en que convirtió esta instancia su titular Ana Estrada.
Los ediles no incluyen los fondos que manejan a discreción como si fueran titulares de dependencias municipales como el Instituto del Deporte o Educación, cuyas competencias invaden ilegalmente para manejar los supuestos apoyos en la oscuridad.
Los salarios son similares a los que ganan algunos secretarios de Estado y gobernadores de estados del interior del país, sin tener la misma responsabilidad y como si trabajaran por Ciudad Juárez. Nomás hay que ver los informes de Pedro Matus, Mayra Castillo, Karla Escalante y el profe del huachicol a las escuelas Jorge Bueno, o bien a Mary Adame y Antonio Domínguez El Pañalito que vive en Estados Unidos y nada más viene a Juárez a firmar. Pero el fin está cerca; el Plan B les va a quitar los privilegios al Ayuntamiento de Juárez, claro, si deciden quedarse en Morena y no rebelarse para conservar las jugosas dietas hasta el 2027, cuando termine la gestión.
