Muy reveladora la propaganda electoral que ha desplegado el alcalde Cruz Pérez Cuéllar en medios de comunicación, pero sin un gramo de materia gris de sus asesores que, en vez de trabajar, quizás sigan pensando en el botín en el que convertirían al estado de Chihuahua si llegan a la gubernatura, tal como están las arcas municipales de Juárez.
En un solo día, el alcalde dio muestras de por qué le llaman el nuevo rico del pueblo, junto con toda su parentela chihuahuita que ya dejaron de usar camisas de El Pasito y La Chaveña compadradas a la familia Aguilar y en los tianguis de la frontera.
Fue en el medio digital Quadratín donde le hicieron una especie de entrevista con olor a embute en la que intentaron semblantearlo, pero lo único que lograron fue exhibirlo por sobarle la espalda y sacarle más publicidad.
Pérez Cuéllar recordó en la entrevista los malos tiempos en los que se andaba muriendo de hambre y andaba manejando de Uber y lo que ganaba no alcanzaba para darle de comer a la familia. Y fue poco antes de llegar a la alcaldía de Ciudad Juárez, tras ser reclutado por el profe Martín Chaparro para meterlo primero a la contienda para senador y después para la gubernatura. Hay que decir que el profe pagó sus pecados cuando asumió como alcalde suplente en el 2024 durante la contienda electoral y recibía nutridos insultos de Pérez Cuéllar por haberse atrevido a recibir a los aspirantes a la presidencia municipal, y actualmente no hay ninguna relación personal ni política por más que Cruz haya afirmado eso en su entrevista.
Pero volviendo a los tiempos del hambre. Cruz pasó rápidamente a los tiempos de rico al tomar protesta y mudarse a El Campestre y hoy vivir en Los Nogales. Vivía en un modesto departamento que pagaba con el sudor del volante y hoy hasta una docena de escoltas por turno pagados con recursos públicos tiene. Sus hijos estudian en el extranjero, España o Estados Unidos.
Ayer, mientras hablaba del hambre que padeció como Uber, se le ocurrió publicar la foto de Crucito, su hijo, quien estudia medicina en Estados Unidos y que fue seleccionado por la Gold Humanism Honor Society; claro, nada es gratis ni es con beca del Bienestar.
Hoy la pobreza es historia; ya alcanza hasta para donar dinero a Cuba. Claro, dinero aportado por los juarenses como el que aportan a todos los municipios y que en la entrevista que sale el mismo día, no le preguntan. Tampoco le cuestionan la casa de El Campestre ni ninguna transa, menos porque a Juárez se le conoce como la “capital del bache”.
