El ex gobernador César Duarte dio muestras de que en política, sigue más vivo que nunca. El nombramiento de su sobrino Sixto Duarte en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI como secretario Jurídico y de Transparencia lo dice todo.
Ya antes alfiles del ex gobernador como Mayra Chávez y Brenda Ríos y el mismo Cruz Pérez Cuéllar habían sido señalados por el senador Juan Carlos Loera como avanzada del Duartismo incrustadas en Morena y la 4T y ahora el encumbramiento de Sixto está dando de qué hablar en el mismo sentido.
Sin trayectoria política alguna, pero con el mérito de ser sobrino de sangre del tío de muchos en Chihuahua, se había dedicado a litigar a despachos en la Ciudad de México. Hasta donde se sabe no formó parte de la defensa de César y no fue parte del raro bodrio que lo llevó a la libertad, quizás sí lo fue por obvias razones de de su padre, del mismo nombre, detenido en alguna ocasión por el caso del ex gobernador.
En días pasados la versión de una reunión del grupo político liderada por César Duarte en Ciudad Juárez en la casa de otro de sus sobrinos, Nacho Duarte, cobró fuerza, pero quedó en modo de versión no confirmada, pero con tintes de veracidad por las andanzas del ex mandatario declamando poesía por la capital del mundo y el Pam Pam de Chihuahua.
La nueva, confirmada a nivel nacional, fue el nombramiento dado por Alito Moreno a Sixto, el dato más fuerte del regreso de César a la política hasta ahora.
