El contrabando de armas y municiones de Estados Unidos a México es una actividad tan lucrativa para la delincuencia organizada como la venta de drogas. Y es que hay una alta demanda por qué en México y particularmente Ciudad Juárez no para la matazón por más que presenten cifras maquilladas de que los homicidios van a la baja. Son más de mil muertos por año que se vienen presentando que nadie pudo evitar.
Pero de vez en cuando hay pequeños golpes que evidencian cómo anda ese negocio y como la Aduana mexicana a cargo de militares, sigue estando peor que cuando estaba mal. No hay reportes de decomisos de armas y balas pese a su abrumador uso del lado mexicano.
El último aseguramiento fue por parte de agentes de Aduana y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) el pasado 1 de mayo cuándo el conductor de un automóvil Mercedes Benz, modelo 2017 ignoró la orden de detenerse, pero fue parado con ponchallantas en el cruce internacional del Puente Libre y sometido con Taser al intentar resistirse al arresto.
Al revisar el vehículo, fueron localizadas tres cajas con municiones: más de 4,000 balas de calibre 7.62 x 39 para el fusil de asalto llamado cuerno de chivo y 30 balas de calibre .50. Estas últimas para el rifle llamado tostón por los narcos que lo empotran en sus camionetas y usan para venadear cristianos allá por Guadalupe y Calvo o en Madera. En el auto también confiscaron más de 1,200 dólares en billetes estadounidenses y casi 1,000 dólares en pesos mexicanos. Allá si presentan el dinero.
En estos momentos hay enfrentamientos armados de grupos casi paramilitares en Ojinaga, Coyame y hay demostraciones de fuerza en Casas Grandes. Seguramente estás municiones pudieran haber ido a alguno de esos frentes, pero, sn duda, la Aduana Mexicana se está quedando atrás por muchos motivos que rondan todos en la corrupción e incompetencia, no por nada dicen que el dinero asegurado en el Libre era para el peaje aduanal.

