Fue asesinado y su cadáver, como si se tratase de los despojos de un animal o desechos de basura, arrojado en un costal de ixtle el pasado 10 de marzo en las inmediaciones de la colonia Kilómetro 27, al sur de Ciudad Juárez. Era un niño de entre uno y dos años que sin duda vivió un infierno y probablemente fue asesinado cuando todavía estaban frescas las marchas del 8-M.
Aun en las circunstancias que le quitaron la vida y el trato que le dieron, ninguna agrupación defensora de mujeres o de infantes salió en su defensa ni ha hecho algún pronunciamiento por su brutal asesinato. Hay indiferencia. La mayoría disfruta de los subsidios de gobierno y otras andan de zalameras con los aspirantes a las candidaturas a gobernador, no para continuar una lucha histórica cuya bandera tomaron y de la que solo desempolvan la pancarta cada 8-M para hacerse presentes. No es ningún secreto, aunque muy honrosas excepciones.
El pequeño desconocido es uno de los 120 homicidios que se reportaron con corte al 15 de marzo, desde el 1 de enero. Entre ellos hay 34 hombres y 2 mujeres, incluyendo dos niños varones, de las que tampoco se han enterado el activismo, ni la comisión edilicia de la Mujer y la de la Familia, cuyas integrantes están más preocupadas por el Plan B de Claudia Sheinbaum que les quitará privilegios como regidoras y ni por enteradas se dan de lo que está pasando en Ciudad Juárez con mujeres, niñas y niños y, claro, los jóvenes.
En la Fiscalía de Distrito Zona Norte también hay simulación. Ni para tomarse la foto para el Facebook se verá al fiscal Carlos Manuel Salas en las pesquisas para ubicar a los padres del niño y llevarlos a prisión. No, le interesa, como no le ha interesado Ciudad Juárez y menos las aspiraciones del fiscal César Jáuregui, al que le carga su ineptitud y quien lo sostiene por quién sabe qué negros motivos.
La única que al parecer hace su chamba es la Comisión Local de Búsqueda del Estado de Chihuahua, que no solo se limita a pegar pesquisas, sino que también localiza personas y articula esfuerzos para lograrlo. En el caso del infanticidio, ya extendió sus pesquisas a otros estados donde circula ya la foto del menor para ubicar a su familia, pero la indiferencia sigue presente.
