El segundo piso de la 4T continuó los ataques contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván por el desmantelamiento de un megalaboratorio de metanfetaminas y la presencia de elementos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, la CIA. En pocas palabras, la persecución por combatir al narco continúa mientras se protege al grupo de extradictables señalados de “narcopolíticos” encabezados por Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa.
Ahora fue Ariadna Montiel, la exsecretaria de Bienestar e integrante del grupo del señor de las ligas, René Bejarano, quien fue ungida como dirigente de Morena por obra y gracia de Claudia Sheinbaum, quien, a menos de una semana de cambiar de estafeta, se subió al ring.
La nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, lanzó acusaciones contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, a quien acusó de traición a la patria en un post escrito en sus redes sociales.
La gobernadora Maru Campos miente. La investigación en #Chihuahua no es por desmantelar un narcolaboratorio; el Gobierno de México ha desmantelado más de 2,500 en todo el país”, aseguró.
Según Montiel, “el fondo es otro: provocar la intervención de agentes extranjeros en territorio nacional, violentando la Constitución y la soberanía de México. “Eso es traición a la patria. Usted debe ser juzgada”, dijo dirigiéndose a la gobernadora.
El tema de la CIA fue retomado también por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien mantuvo una defensa del gobernador de Sinaloa asegurando que no hay pruebas, mientras señalaba que se atentó contra la soberanía en Chihuahua.
Sin embargo, todo indica que la campaña contra Maru Campos está generando lo contrario a lo que busca Morena, ya que subieron a la gobernadora al escenario nacional, donde la opinión está dividida, pero poco a poco se señala la incongruencia de perseguir a quien desmanteló un narcolaboratorio y proteger a quien es acusado por Estados Unidos de ser narcotraficante.
El segundo piso de la 4T continuó los ataques contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván por el desmantelamiento de un megalaboratorio de metanfetaminas y la presencia de elementos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, la CIA. En pocas palabras, la persecución por combatir al narco continúa mientras se protege al grupo de extradictables señalados de “narcopolíticos” encabezados por Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa.
Ahora fue Ariadna Montiel, la exsecretaria de Bienestar e integrante del grupo del señor de las ligas, René Bejarano, quien fue ungida como dirigente de Morena por obra y gracia de Claudia Sheinbaum, quien a menos de una semana de cambiar de estafeta, se subió al ring.
La nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, lanzó acusaciones contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, a quien acusó de traición a la patria en un post escrito en sus redes sociales.
La gobernadora Maru Campos miente. La investigación en #Chihuahua no es por desmantelar un narcolaboratorio; el Gobierno de México ha desmantelado más de 2,500 en todo el país”, aseguró.
Según Montiel, “el fondo es otro: provocar la intervención de agentes extranjeros en territorio nacional, violentando la Constitución y la soberanía de México. “Eso es traición a la patria. Usted debe ser juzgada”, dijo dirigiéndose a la gobernadora.
El tema de la CIA fue retomado también por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien mantuvo una defensa del gobernador de Sinaloa asegurando que no hay pruebas, mientras señalaba que se atentó contra la soberanía en Chihuahua.
Sin embargo, todo indica que la campaña contra Maru Campos está generando lo contrario a lo que busca Morena, ya que subieron a la gobernadora al escenario nacional donde la opinión está dividida, pero cada vez más hay quienes piensan que es una incongruencia de perseguir a quien desmanteló un narcolaboratorio y proteger a quien es acusado por Estados Unidos de ser narcotraficante, aun con el tema de la soberanía que a diario pisotean las transnacionales del narcotráfico.
