Daniel Murguía Lardizabal también se anotará para buscar la coordinación de la de Defensa de la 4T y disputar la candidatura a la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez.
En política nada está escrito, y Daniel se mantiene como una de las alternativas de unidad para Morena en la frontera, ajeno al conflicto político entre crucistas y loeristas que inició desde el arribo a la alcaldía en el 2022 del llamado por Daniela Álvarez como el alcalde de la corrupción, Cruz Pérez Cuéllar.
ya había levantado la mano hace meses, como muchos lo han hecho, pero esta semana confirmó a este escribidor su intención de buscar la alcaldía juarense en la que su hermano Teto Murguía fue dos veces presidente municipal, la última para sacar a Ciudad Juárez de la top ten que encabezó como la ciudad más violenta del mundo, no como ahora que solo la sacan en el discurso político quienes se han dedicado a saquearla, acompañados de traidores como Licón y Jorge Gutiérrez Casas, que traicionaron a quien los hizo políticos y les dio de comer.
Daniel es considerado heredero político de Teto y, con la camisa de Morena, lleva dos periodos elegido como diputado federal por el distrito 01, uno de los más populares y participativos políticamente, mientras que en el ámbito empresarial ha destacado liderando a los empresarios desde Canaco y Concanaco.
Desde esa representación, enfoca su agenda de iniciativas en justicia fiscal, salud pública y seguridad digital, además de ser impulsor de las propuestas para regularizar autos chuecos; de tarifas eléctricas justas; eliminación del ISR al salario de los trabajadores que ganen menos de 20 mil pesos; vivienda digna y regulación de la inteligencia artificial y de fortalecimiento de la proveduría local. No ha sido en vano su paso por San Lázaro.
Daniel estará en las encuestas en las que se medirá también Juan Carlos Loera y Mayra Chávez y de ahí para abajo, puros aspirantes de medio pelo o nulo.
