El retiro de la visa a Andy López cimbró a la 4T, que salió en defensa del hijo de su fundador, Andrés Manuel López Obrador, descalificando la medida adoptada por Estados Unidos y calificándola de política. Quizás no se equivocan; pero, también cimbró a quienes gobiernan la frontera de Juárez, donde los ojos nuevamente voltean a ver al alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar y a la familia Yudiko, que colaboró en su gobierno y en su campaña y hasta obtuvo en algún momento la concesión de la Feria Juárez.
No es ningún secreto que desde la Policía Municipal se protejan a las filiales o franquicias del viejo cártel de Juárez fundado por los hermanos Carrillo Fuentes, llámese La Empresa, Línea, Azteca, Nuevo Cártel de Juárez o Linces. La evidencia más contundente fue la ejecución del Delta 1 en los momentos en que era custodiado por policías municipales uniformados, que también murieron cuidando a quien deberían haber detenido.
De ahí en fuera, en las narcomantas, mensajes en cadáveres con cartulinas o cualquier otro medio, hay señalamientos contra los preventivos, aunque no son los únicos; también hay de todas las corporaciones que ni por error decomisan un cargamento de 50 kilos de cocaína o metanfetamina de las que cruzan por tierra Ciudad Juárez para ir al gran mercado de consumidores que existe en Estados Unidos y también en todos los bares de la frontera.
La realidad no es indiferente a Estados Unidos; negocia con uno de los fundadores del viejo cártel, con Vicente Carrillo Fuentes, quien seguramente proporciona información de todos los partidos políticos, pero particularmente de quienes están en el poder y antes vistieron otros colores para después convertirse en chapulines. No, no estamos hablando de César Corleone, que también fue priista y luego morenista y ahora dirige la Policía Municipal, pero no descarten que vaya en los expedientes del Departamento de Justicia norteamericano y tampoco pueda cruzar la frontera.
Un indicio de lo que viene es la designación en julio por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos del cártel de Juárez junto con los Viagras como organizaciones terroristas extranjeras (FTO) y terroristas globales especialmente designados (SDGT). Hasta entonces, la organización fundada por los hermanos Carrillo Fuentes había permanecido de bajo perfil y sus filiales, llámese La Empresa, Línea, Azteca, Nuevo Cártel de Juárez, Linces, con sus líderes, sin hacer tanto ruido.
Por lo pronto, ya hay quienes dicen que nuevamente los Pérez Cuéllar andan con dolor de cabeza o estómago y probablemente con diarrea explosiva, corriendo como lo hicieron de la arena vieja antes de que la realidad los alcance.
