Bajo el argumento de «actualizaciones necesarias», las fuerzas políticas de Morena y el PRI en la Comisión de Hacienda, han dado luz verde al anteproyecto de las Tablas de Valores Unitarios de Suelo y Construcción para el ejercicio fiscal 2027 que hoy serán sometidas a votación en el Cabildo de Juárez convertido en mera oficina de trámite para el Crucismo, sin la oposición de ningún regidor.
Esta alianza en el Cabildo de Juárez pavimentó el camino para recetar un nuevo incremento en el impuesto predial que golpeará directamente los bolsillos de miles de familias juarenses a partir del próximo año, disfrazando el aumento tributario detrás de un reajuste técnico catastral. Lo bueno que lo hacen en tiempos electorales donde los ciudadanos deben razonar a quien entregan el voto y muchos se sumarán a quienes ya dieron el voto cruzado en el 2024 en contra del alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar. Fueron alrededor de 100 mil votos, que bien pudieran duplicarse por cada aumento que apliquen.
El impacto de este ajuste recaudatorio se concentrará con mayor severidad en 14 de las 27 zonas homogéneas en las que está dividida la ciudad, afectando a más de 360 colonias y a miles de familias que viven en ellas. Los sectores residenciales de clase media, las zonas comerciales consolidadas y las áreas de crecimiento habitacional absorberán la peor parte de la medida. Entre las colonias señaladas con mayores modificaciones catastrales se encuentran San Lorenzo, Campestres NQ del Valle, la zona Centro e Infonavit Aeropuerto, donde los propietarios verán encarecer drásticamente la valuación oficial de sus inmuebles.
En términos económicos, la receta del incremento contempla un ajuste directo del 3.62% por concepto de inflación en el valor del suelo, sumado a un fuerte aumento de entre el 7% y el 8% en el valor de las construcciones de tipo habitacional, comercial e industrial, segun el dictame firmado por los morenistas de ultima hora, Daniel Acosta y Karla Escalante, a los que se sumó la exdirigente muncipal del PRI, Mireya Porras que desde la admnistración anterior trae puesta la camisa crucista en contra de los juarenses.
Solo 83 mil de las 540 mil cuentas que tiene Juárez no tendrán aumentos. Es decir 8 de cada 10 pagarán más y entre los que no tendrán afectación seguiramente están los amigos de Cruz, nadie lo duda.
Aunque las autoridades municipales afirman que existen topes de contención, la realidad para el contribuyente se traducirá en un alza final en sus recibos del predial que oscilará entre el 5%, 10% y hasta un 15% de incremento real. Incluso, la propia Tesorería Municipal reconoció que un porcentaje menor de cuentas con alto rezago catastral sufrirá aumentos sustancialmente mayores. Ellos mismos lo han aceptado, aunque los medios de comunicación han decidido voltear la cabeza para otro lado.
Este incremento generalizado, que promedia un ajuste de 280 pesos adicionales por cuenta para la gran mayoría de los afectados, ha encendido las alertas y la indignación ciudadana por ocurrir en un contexto de deficiencias urbanas generalizadas. La aprobación de este dictamen por la mayoría morenista y sus aliados políticos representa el primer filtro de un golpe económico que ahora se traslada al pleno del Ayuntamiento y, posteriormente, al Congreso del Estado, donde se terminará de sellar el cobro para el arranque del 2027, y se dará también en el arranque de las campañas electorales, así que sin duda, será bandera de los candidatos, pero también reclamo de los juarenses afectados.


